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¿YA SABEN TUS CLIENTES CUÁLES SON LAS TÉCNICAS MÁS HABITUALES DE ROBO?

Como profesional que aporta tranquilidad a las familias, sabes que una parte primordial de su seguridad es que las personas tomen conciencia de los riesgos a los que están expuestas tanto ellas como sus viviendas. Por eso te animamos a compartir con tu clientela esta pequeña guía sobre las técnicas más habituales de robo en viviendas y pequeños negocios. 

Bumping 

Se realiza a través de una llave especial (disponible casi en cualquier sitio, especialmente en Internet) que, al ser golpeada breve y suavemente con un martillo, desbloquea la cerradura. Es rápida y no deja rastro alguno: una vez los ladrones han abandonado el lugar, la puerta puede abrirse con llave, como si nada hubiera pasado. Es la más usada en viviendas particulares y, lo más duro es que, de cara a las compañías aseguradoras es difícil probar la existencia del asalto porque tanto la puerta como la cerradura están intactas. 

Impressioning 

Esta es otra de las técnicas más habituales de robo. Consiste en crear un “molde” de la llave. Los ladrones introducen una lámina especial de aluminio en el interior del bombín, de modo que, cuando el dueño de la propiedad hace girar la llave, la lámina replica sus características. Y voilà! Los ladrones tienen el molde perfecto para hacerse con sus propias llaves. Es el método más frecuente para robar en pequeños negocios que son vigilados y asaltados con cierta preparación. 

La ganzúa  

Se trata de manipular los sistemas internos de bloqueo del bombín de la puerta mediante una ganzúa y una llave de tensión, imitando el mecanismo de la llave para abrirla. Esta técnica que hemos visto tanto en el cine, demanda mucho entrenamiento y práctica por parte del ladrón, que abre la puerta sin dejar rastros.  

El taladro 

Equipados con un taladro portátil y silencioso, los amigos de lo ajeno realizan un agujero preciso en el bombín. De esta manera, lo fracturan y acceden al domicilio.  

Manipulando el resbalón 

Manipular el resbalón ela técnica más sencilla y consiste en deslizar una lámina de plástico, como una radiografía o tarjeta de crédito, entre el marco de la puerta y el pestillo. Este método solo se puede llevar a cabo cuando la puerta no se ha cerrado con llave. 

Seguro que, conociendo un poco más sobre las técncias más habituales de robo, será más fácil que cualquier familia incorpore rutinas más seguras en su vivienda o su negocio. Y será más probable que elija bombillos antibumping o antitaladro que, ya sabes, son compatibles con la cerradura OHMblue, creada para ofrecer siempre más tranquilidad.

 

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